Peña Nieto lo encarceló, el ‘Chapo’ le ofreció ayuda, Mireles habla tras tres años en la cárcel (VIDEO)

El fundador de las autodefensas acusa al presidente Enrique Peña de su encarcelamiento y dice que le ha escrito López Obrador. Admite que rechazó ayuda para acabar con los Templarios y sobre el accidente de avión que lo mantuvo en coma, que fue un atentado.

Solo lleva unos días en libertad y José Manuel Mireles (Michoacán, 1958) no puede dar un paso sin que se le acerquen sus paisanos cada pocos metros: “Gracias por ponernos en pie”, agradece una mujer. “Usted sí tiene los huevos que los políticos no tienen”, le dice un joven.

Después de tres años de cárcel, Mireles rompe su silencio en una larga entrevista en un café de Morelia en la que hace balance del movimiento de las Autodefensas que en 2013 atrajo la atención de medio mundo cuando se levantaron en armas contra Los Caballeros Templarios y, a base de plomo, arrebataron al cartel 36 pueblos de Michoacán.

Entre 2013 y 2014 el Doctor Mireles, cirujano de profesión, dirigió un ejército popular de más de 25.000 campesinos, rancheros y vecinos quienes, hartos de extorsiones, secuestros, decapitaciones y torturas, “eligieron no vivir de rodillas” ganándose las simpatías de gran parte del país. Finalmente, el movimiento se disolvió tras la intervención del presidente Enrique Peña Nieto que compró, cooptó o encarceló a los principales líderes.




Mireles pertenece al tercer grupo y fue acusado de posesión de armas.

Ahora que ha recobrado la libertad, dice que el país está mucho peor y que emprenderá nuevas batallas, pero sin armas. Acusa al presidente Enrique Peña de su encarcelamiento y dice que le ha escrito López Obrador.

Antes de comenzar la entrevista tres meseros le piden hacerse una selfie. El día que Mireles entró en la cárcel perdió el bigote, la cabellera blanca y el sombrero que lo caracterizaban pero, en su tierra, su carisma sigue intacto.

Pregunta. ¿Ha visto la película Tierra de cárteles?

Respuesta. La vi hace unos días y fue una decepción. Los productores cometieron dos violaciones. Había un compromiso firmado para hacer un documental de carácter informativo sin ánimo de lucro. Y, si fuera el caso, deberían entregar el 30% de las regalías. La segunda traición fue no tocar asuntos personales. No quería involucrar a mi familia. Los productores no han cumplido ninguna de las dos.

P. Echando la vista atrás, ¿cuál fue su principal error al frente de las Autodefensas?

R. El error más grande fue haber confiado en el Gobierno federal. Es lo mismo que ha pasado en la historia de México con Zapata, Pancho Villa, Benito Juárez… que fueron traicionados por el Gobierno. Me lo advirtieron mil veces, no confíes porque te van a joder. Pero si usted está cansado de una guerra hace caso a cualquiera.

P. ¿Y su principal acierto?

R. Elegimos la forma en que queríamos morir. Decidimos que no queríamos terminar decapitados con nuestras cabezas adornando una plaza o con nuestros restos dentro de una bolsa de plástico. El acierto fue sacudirnos el miedo tener decisión y saber que, con organización, podíamos quitarnos a los Templarios de encima.

Durante 12 años denunciamos, pedimos auxilio y nos manifestamos contra el crimen en Michoacán. Tenemos miles de expedientes sobre violaciones, secuestros, decapitaciones… que nunca fueron respondidas. Y le doy un ejemplo; pocos días antes del levantamiento acompañé a mi primo a poner una denuncia por la violación de su hija.

En el momento de la denuncia ante Ministerio Público solo estábamos él, yo y el funcionario que nos aseguró que resolvería el caso. Pocos minutos después de salir de ahí, cuando mi primo llegó a su casa se encontró en la puerta la denuncia, rota en pedazos, junto una nota que decía tenía hasta las siete de la tarde para irse del pueblo o le cortamos la cabeza a ti y a toda tu familia”. Como él 2.800 familias de mi pueblo, Tepalcatepec, se marcharon en los últimos años.

P. ¿Cómo ha encontrado Michoacán al salir de prisión?

R. La nación entera está peor que cuando me encarcelaron. Le dije entonces a Peña Nieto que si con mi sacrificio se lograba paz social, yo mismo lo felicitaría. Pero han sido tres años inútiles y el país está diez veces peor. Las Autodefensas exigimos desde el principio tres cosas que siguen sin cumplirse: seguridad pública eficiente, justicia y Estado de derecho. Lo pedí por Michoacán, pero ahora el país entero lo exige. Si ahora nos movilizáramos nuevamente serían millones, y no miles, las personas que se levantarían junto a nosotros para defenderse.

P. ¿Cómo han sido estos tres años de cárcel?

R. Desde que entras en prisión intentan quebrarte y que te humilles. Durante el primer año solo puede leer la Biblia y ni siquiera las cartas de mis hijas. Ahora que salí mi me dio un enorme paquete de cartas devueltas que nunca me hicieron llegar. ¿ves como te escribí, papa? me dijo. Tampoco dejaban que me visitara regularmente.

P. ¿Se considera un preso político? ¿Quién lo metió en la cárcel?

R. Todo el país lo sabe quién me metió en la cárcel. La única persona de todo el país con capacidad para quitarte la libertad y crearte un infierno. Pero tiene una explicación: Yo pisé dos callos, el del crimen organizado y el del Gobierno Federal, y en ambos casos está involucrada la misma persona.

P. ¿Y el comisionado Alfredo Castillo que se encargó de negociar la disolución de las Autodefensas?

R. Castillo es un pendejo y se lo dije a la cara. Pero no se enojó conmigo por eso, sino porque se lo demostré. Le dije a Castillo que armar a ciertas Autodefensas era un gran error porque empezó armando a los que no eran. Ellos eran los que llamábamos los perdonados, porque habían dejado los carteles para convertirse en líderes sociales con las Autodefensas. Y ahí están las consecuencias hoy, el cártel de los Viagras, al que él armó, se adueñó de Michoacán.

P. ¿No fue un error no ver que las Autodefensas estaban infiltradas? ¿Hubo apoyos de otros cárteles?

R. Sí lo vimos, lo analizamos y lo discutimos. La gente que los traía decía que respondía por ellos.

Durante aquellos meses llegaron ofrecimientos de otros puntos del país, armas, hombres, fusiles hasta helicópteros artillados.

Precisamente ese fue el error del año 2000. Por aquel entonces había un cártel controlándolo todo (Los Zetas) y los empresarios se unieron y organizaron para sacarlos. Pero cometieron el error de pedirle ayuda a otro cártel (Familia y Templarios). Y sí, terminaron echándolos pero también adueñándose de todo y haciendo cosas peores. Así que les respondía: primero vamos a intentar los michoacanos organizarnos y resolver nuestros problemas.

P. ¿Qué opinión tiene de los antiguos líderes de las Autodefensas?

R. Hipólito Mora es un gran hombre respetable y digno, que cumplió su palabra. Dijo que defender La Ruana era suficiente y yo la regué extendiendo el levantamiento. El Americano fue un buen compañero y de los mejores autodefensa, más allá de lo que esté involucrado (estuvo encarcelado por asesinato) y sobre Estanislao Beltrán- conocido como Papa pitufo- me reservo la opinión (se unió a las guardias comunitarias organizadas por el gobierno para lograr el desarme)

P. En medio del convulso proceso de desarme de 2014 que usted rechazó, sufrió un accidente de avión en que murieron cuatro de los cinco pasajeros. Solo se salvó usted.

R. No fue un accidente, es mentira. El avión se cayó tras recibir varios impactos de bala. Yo nunca sentí la caída, cuando el avión se estrelló yo tenía impactos de bala en el cuerpo. Y esa capacidad de disparar desde tierra a un objetivo móvil solo la tiene un cuerpo. Y hablo por experiencia; estuve en los cuerpos especiales de la infantería. También hubo militares muy valientes que siempre iban delante en las tomas de cada pueblo.

P. ¿Qué opina del asesinato de periodistas?

R. Pienso que están asesinando y están matando a la voz de México y de mucha gente. Estoy tan enojado como cuando nos mataban a nosotros. El gobierno no lo puede permitir porque si le siguen cerrando la boca al pueblo, este se va a tomar las armas y ya conocemos las consecuencias.

P. ¿Dejará de ser un autodefensa?

R. Lo únicos que son ex son los que mienten toda su vida para ser alcaldes, diputados o presidente. El día que dejan de serlo y no reciben su quincena se convierten en ex pero nosotros no, no recibimos nada.

Pero no volveré a las trincheras. Las armas ya no son para mí, pero comienzo una lucha basada en la razón, la justicia y la verdad que son las únicas armas que utilicé yo toda mi vida. Aprendí que con esas armas han caído imperios, dictaduras, monarquías…

P. ¿Eso suena a entrar en política? ¿hay alguien que le inspire?

R. No me interesa la política, no quiero ser un títere más. Agradezco que López Obrador me cite y se interese por mí y celebre mi liberación, pero si quisiera entrar en política ya lo hubiera hecho cuando me lo ofrecieron antes de entrar en prisión. Me parece un personaje interesante el presidente de Uruguay, José Mujica. Alguien me regaló un libro de él y subrayé todo lo que consideraba importante y me di cuenta de todas las coincidencias.

FOTO Y VÍDEO: ÁNGEL PLASCENCIA

Fuente:  JACOBO GARCÍA para El País, España 2017.

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